Entrevista a Enric Montes

Hoy LCEN entrevista a Enric Montes. Por conocerle un poco más:

Enric Montes es fotógrafo y profesor de fotografía desde 1985. Ha combinado su trabajo como fotógrafo profesional con la docencia y la creación de obra personal, exhibida en galerías y festivales desde 1993. Ha publicado varios libros, como «El viaje vertical» (2009), «El eco de las cosas» (2010) y «El domador de sueños» (2011), que han sido finalistas en Photoespaña. Su trabajo «20 ways to disappear» (2013) se presentó en renombrados festivales internacionales.

En 2017, publicó «Lisboa Secret» y sus obras están en colecciones del Museo Reina Sofía, el MACBA y la Tate Modern. En 2024 lanzó su último trabajo, “Eclipse». Actualmente, enseña fotografía en el IEFC y ofrece asesoramiento y edición de proyectos y fotolibros, tanto presencialmente como online.

Para comprender mejor desde dónde planteas tu fotografía: ¿si tu arte fuera una película, sería misteriosa, quizás dramática, irónica, …?

Fotografiar es observar el mundo, por tanto todos estos aspectos que planteas tendrían cabida porque el mundo es todo eso a la vez, en ocasiones misterioso, otras dramático y a veces irónico, pero siempre fotografío con una actitud lúdica y un planteamiento narrativo para poder utilizar la realidad como un punto de partida y no como un fin en sí mismo.

Ya he comentado en otras ocasiones que a lo largo de mi vida siempre me ha acompañado un sentimiento de asombro ante el mundo que me rodea. No entender ni compartir cómo funcionan las cosas y constatar que, a pesar de ello, la sociedad sigue su curso, me deja perplejo. La gran mayoría de mis trabajos son fruto de ese estado y del malestar de habitar un mundo complicado e incomprensible a la vez.

¿Cómo es el lugar donde te sientas a editar tus fotografías?

Es un muy pequeño estudio compartido, a pie de calle, lleno de libros y trastos varios. Hace años que lo tengo y reconozco que durante todo este tiempo ha sido de gran importancia para poder imaginar y sacar adelante los proyectos. Es práctico, funcional y con el espacio justo para extender, en mesas y paredes, series de pequeñas copias de trabajo. Yo lo llamo la cueva, porque es como un refugio en el que estar tranquilo, concentrado y rodeado de todo aquello que te inspira y/o hace bien. Además soy nocturno y cuando estoy dentro y cierro la persiana apenas suele haber interrupciones.

© Enric Montes

Como coleccionista de libros, ¿cuál fue el primer fotolibro que te compraste?

Los libros, en general, me han interesado desde siempre pero no me considero un coleccionista de libros. Consumo en función de lo que me voy encontrando, novedad o no, y considero interesante tanto para mi como para mis alumnxs con lxs cuales comparto lo que descubro. Siempre he pensado que los libros son para enseñar, contemplar, estudiar, … y no para adornar bibliotecas, y que son una de las mejores herramientas de aprendizaje tanto de la fotográfico en general como de lo narrativo en particular.

En mis inicios comprábamos libros de fotografía porque, aparte escuelas y exposiciones, era la única manera de descubrir autorxs y adquirir conocimientos fotográficos, pero el proceso de adquisición era y sigue siendo gradual y no recuerdo exactamente una primera compra como una experiencia especial. Lo que sí recuerdo es conocer muy tempranamente la trilogía que en los años 70’s Ralph Gibson publicó en su propia editorial Lustrum Press, cosa que me marcó profundamente a la hora de plantearme puntos de vista propios a nivel de mirada fotográfica.

¿Qué te apasiona además de la fotografía?

La lectura. Soy bastante lector, siempre intento sacar tiempo en la vida diaria y planifico mis lecturas en función de la carga de trabajo y los tiempos disponibles según las distintas épocas del año. Habitualmente las primeras ideas de mis proyectos surgen a partir de la lectura de textos narrativos.

© Enric Montes

¿Cómo relacionas los sueños con la fotografía?

No acostumbro a recordar mis sueños. Como buen impostor que soy hace años publiqué un libro llamado «El domador de sueños», pero, una vez más, la idea surgió de la lectura de un ensayo sobre el tema y no de experiencias propias. Me seduce más la idea de soñar despierto y estar receptivo a todas horas, suele ser más productivo y gratificante.

¿Disfrutas más editando tus fotos o las de otros fotógrafos?

Me lo paso bien creando narraciones con imágenes, sean mías o de otrxs. Es como un juego en el que las reglas cambian constantemente. A veces las dictas tu y otras tienes que ajustarte a las directrices y planteamientos de lxs demás.

Después de tantos años impartiendo clases de fotografía: ¿qué te han enseñado tus alumnxs?

Que la creatividad no es una cuestión de talento natural pero que tienes que cultivar si quieres recoger frutos. Veo ejemplos de ello a diario. En general, salvo excepciones, hay poco espíritu crítico y la mayoría acostumbra a querer resultados inmediatos, y esto no va de apretar un botón o bajarse una aplicación, hay que ser consciente de la importancia de generar un proceso de trabajo. Sólo lxs que son constantes obtienen resultados remarcables.

© Enric Montes

¿Cuál es la cámara con la que te sientes más cómodo y has sacado tus mejores imágenes?

Durante años he usado una Olympus mju automática, analógica, compacta y que respondía bien a condiciones pobres de luz, la cual me ha permitido ir tomando notas visuales de lo que pasaba a mi alrededor. Todas las fotos de mis libros están tomadas con esa cámara.

Ahora he decidido dar el paso al digital porque en la actualidad el mundo analógico es un lujo para economías precarias, sobre todo si quieres generar material de manera constante y continuada. En cualquier caso siempre he defendido que lo importante no es el modelo de cámara sino el punto de vista desde el que miras la realidad y la cámara es sólo un instrumento que te ha de facilitar ese acercamiento personal.

¿Qué momento del día es el perfecto para ti para salir a hacer fotos?

Cualquiera. Yo no salgo a hacer fotos, siempre llevo la cámara encima y el mundo se las arregla para mostrarte cosas, espacios y situaciones a fotografiar en los momentos más inesperados. Fotografío dentro y fuera, de día y de noche. Además la fotografía tiene una gran capacidad para recrear e interpretar la realidad, aún sin usar medios digitales. En «Eclipse» por ejemplo, salvo un par de excepciones, las imágenes son diurnas aunque en el libro se sugiera una atmósfera nocturna sólo iluminada por una luz lunar, una especie de lo que en cine llaman «noche americana», saturando las altas luces y subexponiendo las sombras. Para mí lo importante es a dónde llevas las cosas no de dónde las sacas.

¿Qué te ocurre con las estrellas?

Ja,ja!, me lo han preguntado varias veces y nunca sé qué contestar! Me las encuentro, como todo lo que fotografío porque nunca preparo mis tomas. Están ahí y supongo que sólo es cuestión de tener los ojos y mente abiertos para ser conscientes de sus apariciones. Quizás dan suerte!, no lo sé!, …

Podéis conocer mas de Enric, y comprar «Eclipse» en:

https://www.enricmontes.com/

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