Haciendo la Calle: Hong Kong

Para un fotógrafo de calle como yo, que no había salido nunca de Europa, bautizarse fuera de nuestro continente con un viaje de una semana a China es hacerlo a lo grande. Este viaje, al que fui invitado por Huawei Mobile Brand, incluía cinco días en la moderna ciudad de Shenzhen, sede de la conocida marca de teléfonos móviles, y dos últimos días en Hong Kong.

Ya pisar Shenzhen, después de un viaje de más de trece horas, fue una bofetada en la cara que despertó todos mis sentidos, pero viajábamos con un programa muy ajustado, que incluía visitas a instalaciones de Huawei, paseos turísticos, y otras actividades, y no tuve tiempo material para perderme, como a mí me gusta, por las calles de esta ciudad que, para quien no lo sepa, no era más que un poblado de pescadores hace treinta años. La aventura, desde el punto de vista de la fotografía de calle, empezó al llegar a Hong Kong, el jueves por la tarde. Allí pude dar rienda suelta a mi pasión, y constatar que me sentía como un niño con zapatos nuevos.

Luisón. 2017.

Lo que yo sabía de Hong Kong se lo debía exclusivamente al cine, pero una vez allí, descubrí que no la conocía en absoluto. Hong Kong es una ciudad fascinante en todos los sentidos. En ella se mezclan el lujo y la pobreza sin ningún orden ni criterio, sin ninguna lógica. Esto se traduce en rascacielos modernos junto a edificaciones en ruina, en edificios con fachadas de vidrio, junto a otros donde todas sus instalaciones, tuberías, conductos y aires acondicionados, están a la vista. Coexisten tiendas de lujo en las grandes avenidas, como Nathan Road, en la que se sitúa el Hotel “The Peninsola” donde me alojaba, y tiendas mucho más pequeñas, sucias, caóticas, localizadas en callejuelas muy próximas.

Luisón. 2017.

La primera noche pasada en Hong Kong me recordó enormemente a mi película favorita de todos los tiempos, “Blade Runner”. La ciudad se viste con luces de neón, las fachadas de los edificios se convierten en pantallas luminosas, soporte para todo tipo de anuncios, con una rica gama cromática. La noche bulle con actividades de todo tipo, cada rincón es un escenario único.

tLuisón. 2017.

El último día allí, con la agenda libre para hacer lo que quisiéramos, madrugué, cogí el ferry y me fui a la Isla de Hong Kong. Allí deambulé por sus calles, sin rumbo fijo, sin atender a Google Maps, y acabé en un mercado al aire libre (no recuerdo la localización exacta). Mi olfato de fotógrafo de calle se despertó de inmediato ante los personajes y los escenas que tenían lugar antes mis ojos, tan diferentes de las de los mercados a los que estamos acostumbrados en Europa. Frente a mí tenía “bichos” vivos, pescaderos fumando mientras trabajaban, carniceros desperezándose mientras atendían a la gente, y un sinfín de escenarios más, ante las que sólo pude disparar, disparar y disparar.

Luisón. 2017.

La gente allí parece estar acostumbrada a la cámara. Es cierto que yo, con mi móvil, me camuflo siempre bien y suelo pasar desapercibido, pero no tuve problema alguno, incluso cuando le hacía fotos a las personas de manera descarada. La gente parecía no prestarme atención, y si lo hacía, mis aspecto occidental y el gesto tan habitual hoy en día de sostener un teléfono móvil en la mano, disipaba en ellos cualquier temor o desconfianza.

Luisón. 2017.

Hong Kong ofrece al fotógrafo de calle todo lo que éste busca: luz, color, sorpresas, grandísimos contrastes, increíbles escenarios y personajes únicos, muy diferentes de los que estamos acostumbrados. Yo pasé dos días con la boca abierta, con el teléfono móvil permanentemente encendido, y con el cargador portátil en la mochila. Hubo momentos en los que el móvil estaba tan caliente que no respondía adecuadamente cuando presionaba el obturador, tal era la rapidez con la que detectaba personajes interesantes, y la avidez con la que disparaba. Quería inmortalizarlo todo.

Luisón. 2017.

Si alguna vez tenéis ocasión de visitar Hong Kong, que sean más de dos días. Una ciudad tan moderna, con más de siete millones de habitantes, no se puede sentir ni capturar su esencia en tan poco tiempo, como tuve yo. A mí se me quedaron muy cortos, por lo que, ahora que estamos en vísperas de la Navidad, le pediré a los Reyes Magos volver algún día, con más calma. Ojalá me traigan mi regalo.

 

* Todas las fotografías que ilustran este artículo están hechas con un Huawei P10 Plus. 

selfp
Luisón

3 comentarios sobre “Haciendo la Calle: Hong Kong

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    1. Hola Gabriel. Precisamente le estaba pidiendo a David, administrador de la web, que incluyera un párrafo al final del artículo que dijera que todas las fotos están hechas con un Huawei P10Plus, así que, contestando a tu pregunta, si, están todas hechas con móvil.

      Y respecto a la segunda pregunta, la mayor parte están sin edición alguna, o algun ligero ajuste en el encuadre, con Snapseed. Me propuse publicar las fotos a color, sin edición, como un reto personal.

      Un placer que te gusten. Muchas gracias!

      Me gusta

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