La lista y el código

La lista ha sido y será un elemento muy importante en la fotografía y más concretamente en los proyectos. Muchos fotógrafos han usado una lista de palabras claves o de metas para poder seguir una línea de trabajo sin divagar.

En su trabajo Niagara, Alex Soth*, llevaba una en el volante de su coche mientras recorría la zona y tachaba lo que ya había fotografiado. Le servía de referencia y de recordatorio. Si en la lista ponía coche frente a motel, al ver un sedan blanco salta el clic del bueno de Alex y se baja para hacer la foto.

Hasta aquí el tema de la lista esta claro. Vamos a ir un paso más allá en algo más loco como la foto de calle. Seguro que alguna vez habéis salido a hacer la calle y no habéis visto nada o peor aún habéis terminado distraídos con otra cosa. Una forma genial de conseguir entrar rápido en la zona y de estar centrado en la calle es grabarnos esa lista en la cabeza.

¿Dije lista? Más que una lista lo que tenemos que buscar es un código visual rápido, algo que grabemos en nuestra memoria de forma que nuestro ojo reconozca el patrón y nos avise de “ey aquí hay foto”. Con este sistema de código/reconocimiento/disparo estaremos siempre alerta y rozaremos la premonición en algunos aspectos.

Vamos con un par de ejemplos para que se vea rápido. En el caso de nuestra compañera Bambi su código visual está preparado por ejemplo con: color rosa/purpurina/pelucón o en el caso de Luisón podría ser: señor mayor/manos/mueca.

Cuanto más trabajamos sobre este código, nuestra capacidad de ver “fotos” aumenta y si además de amplio nuestro código es original estaremos creciendo en nuestra fotografía. No solo el código puede estar compuesto de referencias visuales explicitas, también puede componerlo sentimientos o sensaciones. Una determinada luz o color. Temas menos tangibles pero que con el ensayo de buscarlos continuamente empezarán a formar un poso en nuestro sistema de referencias. Incluso el mero hecho de pensar en él nos hará tener más claro que es lo que buscamos en la calle.

Lo importante es conseguir que este proceso sea casi inconsciente por que es la forma de que estemos más alerta. Nuestro ojo buscará continuamente estas referencias sin que nosotros tengamos que preocuparnos.

*Este trabajo de Alex Soth explora Niagara como lugar para recién casados alternando, paisaje, momentos íntimos, desnudos, cartas… es decir es un libraco que deberíais aprovechar que ha sido reeditado e ir corriendo a la librería más cercana para comprarlo.
@raulbarrosonet

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